Por: Dr. Jesús Alfonso Osuna Ceballos

¿Qué no se ha pensado o dicho sobre Venezuela en los últimos tres años a propósito de la peor crisis del país en toda su historia? comentarios y opiniones vertidos sobre lo que aparentaba ser episodio transitorio pero que un gobierno sin escrúpulos ni medir consecuencias y con la mayor crueldad lo ha convertido en modo de vivir de la población venezolana, causando sufrimiento que pocas las personas que no lo hayan sufrido: hambre por carencia de alimentos o negados para muchos por su altísimo costo; falta de medicamentos o cuando se encuentran, tan alto su precio como el equivalente a medio salario mínimo o aún más, con el agravante que algunos son indispensables para no crear riesgos en nuestra salud, riesgos que en niños y ancianos adquieren carácter de gravedad. Todo esto transcurre como si fuera modalidad de “limpieza selectiva” ideada por mentes enfermas, quienes con inocultable cinismo niegan la existencia de una crisis humanitaria en nuestro país.        

            La propaganda y el adoctrinamiento son herramientas utilizadas por gobiernos autoritarios; la cúpula gubernamental del nuestro repite para el mundo que cuanto nos ocurre es conspiración urdida por la dirigencia política “de la derecha apátrida” siguiendo instrucciones del “imperio” comodín usado para descalificar cualquier acción que busque devolverle institucionalidad a nuestro país, necesaria para comenzar con premura acciones para rescatarlo de la parálisis en que lo ha sumido la “camarilla corrupta” que nos gobierna.

            Éste oscuro momento de nuestra historia exige que tengamos ideas claras del papel que nos corresponde mirándonos más allá de nuestras fronteras. Es pertinente preguntarnos quiénes y las razones por las cuales nos buscan o acompañan, recordando que el poder de las grandes potencias se mide por la fortaleza de su industria y la capacidad de producción de bienes, afianzando dominio con el arsenal de armas de destrucción masiva -ojivas nucleares- factores relacionados con su desarrollo científico-tecnológico. En ese escenario con tan poderosos actores, países como el nuestro solo tienen valor como proveedores de materia prima y minerales con valor estratégico que junto con petróleo representan a Venezuela en mercados internacionales. Nuestra industria petrolera fue desmantelada por este gobierno, disminuyendo sensiblemente su capacidad de producción, perdiendo influencia en el mercado energético mundial tras haber prescindido de recurso humano altamente calificado, sumado a ideas distorsionadas de su gerencia y corrupción como nunca antes conocida que según expertos en el área condujo la empresa a nivel de bancarrota.

            En esas condiciones el gobierno enajenó PDVSA recurriendo a préstamos mil millonarios en dólares de China y Rusia. Altos funcionarios de Rosneft-Empresa estatal rusa energética, reclaman honrar tal compromiso, cumplido parcialmente por nuestro país mediante petróleo y compra de armamento. Esta deuda implica mayor participación de Rusia en proyectos como el denominado arco minero del orinoco. En relación con los préstamos millonarios a China, en condiciones poco conocidas, además del comercial otros intereses mueven tan importantes inversiones, uno de ellos es su posicionamiento en Venezuela y en América Latina, estrategia geopolítica del gigante asiático en abierta competencia con los Estados Unidos de Norteamérica. Estas realidades revelan que el comodín imperio queusa la dictadura es el que más convenga según las circunstancias, para obtener protección y apoyo tanto político como militar de grandes potencias, sin medir consecuencias, entregando el país y nuestra soberanía. Otros acreedores están a la espera: Irán, Turquía y Cuba, este último expoliador que no inversionista, pero ejerce férreo y dañino control en el estamento militar y en instituciones de la administración públicas del país.

            A la política que la dictadura mantiene agravando el sufrimiento de nuestra población y la destrucción sistemática del país, agrega la intención de impedir el ingreso de ayuda humanitaria con el argumento perverso de ser vehículo de armas biológicas, asegurando que tanto medicamentos como alimentos de ese contingente fueron alterados biológicamente por el imperio para causar daño a nuestra población. ¿Qué mueve al presidente usurpador para actuar criminalmente con acciones que así lo señalan?Busco explicación y entre otras,  pienso ¿será posible que él sea instrumento de venganza de alguien de su entorno más cercano? persona que no disfrutó el goce que proporciona el cobro de la ofensa alguna vez sufrida (victimización) pues tal parece como si con insistencia le recordaran – aprieta el nudo que el lazo aún está flojo – Razón por la cual, en constante negación el usurpador no reconoce que por hambre, desnutrición y falta de medicamentos mueren niños todos los días en hospitales en ruinas o en hogares de nuestro país.

            Finalmente, somos muchos los que no queremos una intervención armada foránea de nuestro país, por el riesgo de convertirlo en teatro de operaciones militares, como ha ocurrido en otras naciones. No alimentemos ilusiones esperando que los “buenos” vengan para solucionar nuestros problemas. Libertad y democracia serán conquistadas por nosotros, con la fuerza de la razón y de la ética. Juan Guaidó Presidente interino y quienes le acompañan,  con respaldo de la mayoría de los venezolanos trabajan en tan magna tarea.

Profesor Jesús Alfonso Osuna Ceballos.

ExVicerrector Académico de la Universidad de Los Andes (1980-1984).

e-mail: jesusosuna.oc@gmail.com

Mérida, 14 de febrero de 2019.

La Academia de Mérida no se hace responsable de las opiniones emitidas en este artículo por su autor o autores


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