Conversatorio: Educación y Tecnologías: retos en la era digital

Parte III: Tecnologías y Transformación en los Enfoques Educativos

Por: Dra. Beatriz Sandia Saldivia


La incorporación de las TIC en la educación ha generado como implicaciones, entre otras: la disipación de las diferencias conceptuales entre la educación presencial y la educación a distancia; el cambio de los roles tradicionales del profesorado y personal de apoyo administrativo; y la generación de un “espacio” para la discusión, el intercambio y la socialización colectiva.
Vemos como los avances tecnológicos han generado mayores alternativas referentes al qué de la educación, mayor flexibilidad en el dónde y cuándo de la educación, así como una mayor variedad en el cómo de la educación, forjando nuevas formas de aprender. A tal punto que existen infinidad de ofertas educativas de todos los niveles on-line. Las potencialidades que presentan las tecnologías digitales, así como la multiplicidad de funciones como medios para la formación e instrucción, permiten nuevas formas de acceder, generar y transmitir conocimiento. Se observa la aparición de ambientes diferentes de aprendizaje que quizás no vayan a “sustituir” las clases tradicionales, pero con certeza las complementan, enriquecen y permiten diversificar la oferta educativa. Lo que sí es cierto es que la Universidad estará ubicada en todas partes, será “ubicua”, totalmente infiltrada en la sociedad.

Esta incidencia de las tecnologías en la educación ha llevado a transformar el enfoque educativo.
Se observa un rediseño de los espacios de aprendizaje, en los que se transforma el aula en un “aula extendida”, incorporando las tecnologías en los procesos de formación, ampliando las posibilidades de complementar el aprendizaje con el desarrollo de actividades a través de estos medios, posibilitando el aprendizaje activo.
Aparecen conceptos como el “aula invertida” (flipped classroom), donde el estudiante ocupa el tiempo en el aula (la presencialidad) resolviendo tareas, analizando problemas, trabaja en equipo, colabora en proyectos y el docente destina este tiempo para aclarar dudas complejas, la reflexión, o resolución de problemas. El tiempo fuera del aula (la virtualidad) es para investigar, revisar, estudiar y repasar el material que normalmente es impartido en clases magistrales.
En este mismo orden de ideas, aparecen términos como los “smart rooms” (aulas inteligentes), en los que los dispositivos de comunicación remota y las conferencias web, entre otros, lo soportan para facilitar el desarrollo de proyectos basados en la colaboración, la movilidad y la flexibilidad.
Esta integración de espacios de aprendizaje presenciales (físicos) y virtuales, ha llevado a la vez a generar nuevas formas del “blended learning” o aprendizaje híbrido o mixto. Aparecen términos como el aprendizaje “poli-sincrónico”, en el que el uso de una mezcla de canales de comunicación a distancia, presencial, asíncrona y síncrona, para la participación de los estudiantes desde diversos lugares, es clave para el acto educativo. Todo esto ofrece flexibilidad, facilidad de acceso e integración de elementos multimedia y tecnologías que soportan diferentes preferencias de aprendizaje, lo que permite un aprendizaje personalizado.
Por otro lado, conceptos como el “aprendizaje profundo”, que promueve la formación en el pensamiento crítico, la resolución de problemas, el aprendizaje autónomo y colaborativo, han generado enfoques educativos que fomentan experiencias de aprendizaje más activas y que permiten la construcción del conocimiento significativo, tales como el “aprendizaje basado en proyectos”. Así encontramos el término “Makerspaces”, que son ambientes que han emergido como entornos prometedores de aprendizaje experiencial que apoyan el desarrollo de habilidades como la colaboración, el pensamiento crítico, la creatividad y la innovación. (En la Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela, desde el año 2009, con la estrategia RAIS (Reproducción del Ambiente de Innovación en el Salón de clase) se promueve éste tipo de experiencias.
De igual manera, aparecen enfoques que motivan la “mezcla del aprendizaje formal e informal”. Entre ellas se puede mencionar los cursos MOOC (por sus siglas en inglés: Massive Open Online Courses), promovidos por diferentes universidades e instituciones de educación superior, a nivel mundial, que han instaurado plataformas abiertas que permiten a los estudiantes un complemento a su formación formal. El formato audiovisual dinámico, ameno y de fácil seguimiento, así como sus características de universalidad, gratuidad y ubicuidad son el gran atractivo de los MOOC, permitiendo ofrecer experiencias de aprendizaje disponibles para un público para el que antes eran inaccesibles. (Khan Academy, Coursera, Edx, Udacity, Udemy, Miríada X, Stanford MOOC, Harvard Open Courses, etc.).
Por otro lado, la proliferación de Recursos Educativos Abiertos (OER, por sus siglas en inglés Open Educational Resources), definidos como materiales de enseñanza, aprendizaje e investigación de alta calidad de uso y propósito libre y abierto para la gente en cualquier parte (The Hewlett Foundation), se ha transformado en un mecanismo de formación que ha reducido los costos y otras barreras de la educación superior.
Los REA agrupan un gran rango de materiales incluyendo cursos completos, materiales didácticos, módulos, libros textos, videos, prácticas, tareas, software, etc. Existen muchos repositorios de REA entre los que se pueden mencionar: OpenCourseWare (Iniciativa de MIT, 2001),
MERLOT, Lumen Learning y OpenStax.
Existen otros enfoques emergentes, tales como el aprendizaje ubicuo (ULearning); los entornos personales de aprendizaje (Personal Learning Environment); Bring Your Own Device (BYOD), que le permite a los estudiantes mayor control sobre su aprendizaje usando la tecnología con la que están familiarizados; el modelo de Khan Academy, que proporciona experiencias de aprendizaje personalizada, principalmente basada en los videos que se alojan en YouTube; y el enfoque aprendizaje permanente o para toda la vida.

De igual manera, esta sociedad moderna inmersa en la era digital, en la que la disponibilidad de la información, del conocimiento, de las herramientas, es prácticamente total, era de la complejidad, en la que todos nos convertimos en seres talentosos capaces de enfrentarla y dar solución a los problemas, nos empuja a cambios transcendentales en el cómo y qué hacer laboral.

El trabajo “The Future of Skills: Employment in 2030”, desarrollado por Pearson, Nesta y la Universidad de Oxford (2017), en el que se analiza distintas tendencias que influyen en las habilidades requeridas para el trabajo en un futuro cercano (año 2030), señala que existe un énfasis importante en las habilidades interpersonales incluyendo la enseñanza, la perceptividad y la coordinación social, así como en las habilidades de alto nivel cognitivo tales como la originalidad, la fluidez de ideas, y el aprendizaje activo. Así mismo, plantea la importancia de las habilidades relacionadas con el sistema de pensamiento, la habilidad de reconocer, entender y actuar en sistemas socio técnicos, tales como el pensamiento crítico para juzgar y tomar decisiones, y las estrategias de aprendizaje.
De igual manera, el Foro Mundial de Economía, en su reporte “The Future of Jobs Employment, Skills and Workforce Strategy for the Fourth Industrial Revolution” (2016), plantea que sobre todo las habilidades sociales, tales como la persuasión, la inteligencia emocional y la enseñanza, entre otros, estarán en mayor demanda para la industria que las habilidades tecnológicas.

El mismo trabajo señala que las habilidades de contenido (alfabetización en TIC y aprendizaje activo), habilidades cognitivas (creatividad y razonamiento matemático) y las habilidades de procesos (atención y auditor activo y pensamiento crítico) formarán parte de las habilidades requeridas para ejercer algún trabajo en la industria.

Lo anterior, induce a que la formación universitaria debe estar orientada al desarrollo de competencias y habilidades sociales, así como servir para que los individuos descubran sus propios talentos, aprendan a aprender a lo largo de la vida y a reinventarse (Aragay, 2017).

Para ello la formación universitaria debería orientarse más hacia los aspectos humanísticos, que genere innovadoras articulaciones entre el ser, el saber y el hacer, tal y como lo fundamenta la UNESCO (2017) para lograr un desarrollo global sostenible. Una formación multidimensional que apunte a formar individuos capaces de buscar continuamente el conocimiento y capacitados para crear e innovar, comprometidos con la sociedad a la que pertenecen (Sandia y otros, 2018).
¿Cómo lo podemos hacer?
Incorporando un enfoque educativo que apunte a la multidimensionalidad, que impulse la formación integral de los individuos, que promueva
el aprendizaje autogestivo y autónomo, para formar individuos capaces de aprender a aprender y aprender a transferir, capacitados para crear e innovar. Un enfoque que incorpore la estimulación tecnológica y las relaciones personales, a través del aprendizaje colaborativo y cooperativo, que permita el aprendizaje por descubrimiento y construcción. En enfoque que promueva el aprendizaje abierto, flexible y continuo, para aprender a lo largo de la vida, y aprender lo que se quiera, donde quiera y como quiera.

Escenarios viables para una Venezuela en crisis
La Universidad de Los Andes mantuvo, durante muchos años, un liderazgo nacional en adopción y uso de tecnologías digitales. La crítica situación económica por la que atraviesa nuestra alma mater, derivada del cerco político que este régimen le ha tendido durante estas dos últimas décadas, ha afectado seriamente este liderazgo. La obsolescencia de nuestros laboratorios de computación y las deficiencias en la conectividad y acceso a Internet son muestras palpables de esta pérdida de liderazgo. Esta situación
no puede ser, en modo alguno, un impedimento para que incorporemos y adaptemos las tecnologías digitales emergentes en nuestras actividades académicas. Por el contrario, debemos ver esta crisis como una oportunidad para innovar, crear y implantar modelos educativos novedosos basados en uso de las nuevas tecnologías educativas, muchas de las cuales son ubicuas y de bajo costo. Seguidamente, proponemos tres escenarios de uso posible de estas tecnologías en el ámbito educativo actual. Los tres escenarios son completamente viables y de bajo costo.

1. Escenario con tecnologías móviles
Un primer escenario para la adopción y adaptación de tecnologías digitales en nuestro entorno universitario actual es, sin lugar a dudas, aquel basado en el uso de los dispositivos móviles – teléfono inteligente y tableta – como medios principales de apoyo al docente. Estos dispositivos, junto con la cantidad abrumadora de aplicaciones que ellas pueden contener y operar, le abren al docente un número ilimitado de oportunidades para facilitar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Una enorme cantidad de recursos educativos abiertos (REA), que van desde diccionarios en linea, cursos MOOC, libros electrónicos, juegos educativos, audiolibros, wikis y aplicaciones orientadas al aprendizaje en línea, están disponibles para ser utilizados en estos dispositivos sin costo alguno más allá del costo asociado al dispositivo y a su servicio de conexión a Internet.

2. Escenario basado en los Sistemas de Gestión de Aprendizaje (Learning Management Systems).
Este escenario propone explotar las potencialidades de estos sistemas orientados al aprendizaje y la enseñanza, que proporcionan herramientas para la gestión de contenidos académicos, el control del aprendizaje, así como la interacción entre los usuarios, fundamentados en la web 3.0. La función principal de los Sistemas de Gestión de Aprendizaje es la administración de cursos virtuales, donde se gestionan los recursos, usuarios, materiales, actividades y evaluación, entre otros. Estas herramientas, entre las que se pueden encontrar Moodle, Chamilo, Canvas, LearnPress (plugin de WordPress), Sakai, Blackboard, Firstclass, Saba, Educativa, y NEO, centran sus modelos básicamente en contenidos dinámicos, con la creación y gestión de información multimedial, y actividades apoyadas en herramienta colaborativas, síncronas o asíncronas, que son definidas y diseñadas por los docentes.
La mayoría de las instituciones universitarias del país usan la plataforma Moodle, primordialmente, por ser una plataforma de software libre y código abierto, con una red abierta (Comunidad Moodle) de millones de usuarios registrados y desarrolladores que comparten ideas, código, información y soporte técnico gratuito.

3. Escenario sin posibilidades de uso de tecnologías digitales.

Para logra despertar la mente de emprendedor y promover la creatividad en el estudiante, así como el generar una interdependencia positiva promoviéndose la formación enfocada en las dimensiones humanas (la disciplina, el compromiso, la colaboración, la comunicación, el pensamiento crítico y el liderazgo, entre otros), que les permita descubrir y construir su propio conocimiento no se requiere, estrictamente, de la disponibilidad y el acceso a tecnologías digitales.
Implementar estrategias orientadas al aprendizaje activo, por construcción y descubrimiento, en el que se involucre la colaboración y la cooperación, a través del desarrollo de productos o proyectos, en ambientes que promuevan el aprendizaje experiencial, promoviendo la motivación y la inteligencia colectiva para el logro de las metas, permite formar individuos no solo capacitados en conocimientos, sino con actitudes, valores y competencias, para su desenvolvimiento en el contexto de la edad del conocimiento y la complejidad, haciéndolos conscientes de sus potencialidades como agentes de cambio.

El Padre Luis Ugalde, en su discurso en el acto de conmemoración de los 232 años de la Universidad de Los Andes, el 29 de marzo 2017, haciendo un símil con el dicho “dime con quién andas y te diré quién eres”, planteó:

“Dime que sociedad quieres y te diré que universidad tienes”

En otras palabras, más claras para el punto que acá tratamos:

“La Sociedad que quieres depende de la Universidad que tienes”

Aceptemos y enfrentemos el reto de esta vorágine de elementos que influyen drásticamente en la educación superior, que nos obligan, a los universitarios, a generar transformaciones, que no son fáciles de emprender, pero que no pueden obviarse y quedarse a espaldas de ésta realidad social.
Seamos parte de la transformación.

Dra. Beatriz Sandia Saldivia

Profesora Titular de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Los Andes

 


Referencias

Aragay Tusell, Xavier. (2017). Entrevista Reimaginando la Educación. https://observatorio.itesm.mx/edu-news/2017/11/6/entrevista-xavier-aragay-reimaginando-la-educacion

Bakhshi, H., Downing, J., Osborne, M. and Schneider, P. (2017). The Future of Skills: Employment in 2030. London: Pearson and Nesta. https://futureskills.pearson.com/

Samantha Adams Becker, Malcolm Brown, Eden Dahlstrom, Annie Davis, Kristi DePaul, Veronica Diaz, and Jeffrey Pomerantz. (2018). NMC Horizon Report: 2018 Higher Education Edition. Louisville, CO: EDUCAUSE.
https://library.educause.edu/resources/2018/8/2018-nmc-horizon-report

Sandia, B., Hernández, D., Páez, G., Arnal, G., Moreno, Y. y Mujica, A. (2018). Simulando el ambiente de innovación en el salón de clase. Aprendizaje basado en productos. Revista VISUS, 2(1) Abril 2018, 10 – 20.

UNESCO. (2017). Education for Sustainable Development Goals Learning Objectives. The Global Education 2030 Agenda.
http://unesdoc.unesco.org/images/0024/002474/247444e.pdf.

World Economic Forum. (2016). The Future of Jobs Employment, Skills and Workforce Strategy for the Fourth Industrial Revolution.


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