Por: Dra. Beatriz Elena Sandia Saldivia

Primera parte del Conversatorio Educación 4.0: La Transformación Digital de la Educación Superior.


“Lo que nadie puede dudar es que desde hace mucho tiempo la técnica se ha insertado entre las condiciones ineludibles de la vida de suerte tal que el hombre actual no podría, aunque quisiera, vivir sin ella” (Ortega y Gasset). Afirmación que Ortega hace sobre la técnica, en la que sostiene que es prácticamente imposible evadir su influencia, y que ella es el destino de la sociedad moderna.

Observamos más de un siglo de transformaciones producidas por la evolución de las tecnologías, pasando de una sociedad netamente agrícola a una sociedad digital.

De la Sociedad Agrícola a la Sociedad Digital

Sociedad Agrícola

Debido a la incorporación de nuevas prácticas agrícolas, como el cercamiento, la mecanización, la  rotación de cultivos y la  selección artificial, entre el siglo XVI y mediados del siglo XIX, hubo grandes aumentos en la productividad agrícola. De igual manera, entre la década de 1940 y finales de la década de 1970, se produjo la revolución verde referida a una serie de iniciativas de desarrollo, investigación y transferencia de tecnológica que generó un aumento considerable de la producción agrícola global.

Se ubica en el período del Neolítico, hacía el año 8.000 A.C. Se inicia con la evolución de la recolección, la caza y la pesca a la agricultura y la ganadería, generando una nueva economía de las sociedades humanas. Sociedad caracterizada por una dependencia económica exclusiva de la producción agrícola, en la que los factores principales son la tierra y el trabajo, y el centro de desarrollo es la familia nuclear, donde el hombre es el principal proveedor de productos.

Sociedad Industrial (1770)

Aparece debido a la Revolución Industrial, en las últimas décadas de siglo XVIII. Caracterizada por el reemplazo del trabajo artesanal por el de las máquinas y la optimización de la producción con menor mano de obra. Se habla de tres grandes revoluciones industriales:

La primera, cuando en el año 1774 aparece la máquina de vapor de Boulton y Watt, y se incorporan los sistemas de producción mecánicos con tracción hidráulica y de vapor. La segunda, con la incorporación de la producción en serie, la división del trabajo de producción y el uso de sistemas eléctricos. En esta etapa, la aparición en 1886 del primer vehículo de combustión interna, marca un hito. La tercera, hacia los años 1970, con la incorporación de la Microelectrónica y tecnologías de la información, generando la posibilidad de la automatización de la producción (Aparición en 1969 del primer controlador programable para regular la producción).

Sociedad del Conocimiento (1970) – Industria 3.0

Concepto que surge 1969 cuando Peter Drucker escribió el libro “La era de la discontinuidad”. Coincide con la aparición de la red de redes, Internet, en diciembre de 1969 como una red experimental (ARPANET), que conectaba entre sí los centros de información de tres universidades norteamericanas y el Instituto de Investigaciones de Stanford. Esta sociedad está caracterizada por que la materia prima esencial es el conocimiento, el trabajo es mediado por la tecnología, la globalización y la información disponible, la interconexión en redes de todos los sectores productivos, y la aplicación de conocimientos e información en la gestión, producción y distribución de productos y procesos.

Sociedad Digital  (2010) – Industria 4.0

Ubicada hacia la segunda década del siglo XXI, en la que el big data (acumulación creciente de grandes cantidades de datos), el uso de algoritmos para procesarlos, la interconexión de sistemas y dispositivos digitales, y la inteligencia artificial son  señalados como las tecnologías que han propiciado esta transformación. El internet de las cosas, los sistemas ciberfísicos, la digitalización de procesos y la interconexión global y cooperativa, entre otros, llevan a la puesta en marcha de fábricas inteligentes con una mayor adaptabilidad a los procesos de producción (Antoni Garrel, 2019).

Sociedad 5.0

Hacia dónde vamos? La aceleración exponencial de los avances tecnológicos es imparable. Con la incorporación de la biotecnología, la nanotecnología, la tecnología cuántica, y la tecnología autónoma nos dirigimos al punto de la singularidad tecnológica. Una gran incertidumbre se cierne sobre ella. Pareciera que será impredecible, incontrolable, riesgosa.

Características de la Sociedad Digital

La Sociedad Digital es una sociedad en la que, debido al aceleramiento de los procesos, se han generado nuevos modelos productivos y sociales. Es una sociedad donde los espacios virtuales juegan un papel fundamental al permitir que la vida de la ciudadanía digital  se desarrolle en los espacios y tiempos construidos en la Web 3.0, donde se comunican, interactúan, cooperan y colaboran (Sandia, Arnal, Moreno, Mujica, Hernández y Páez, 2018). Es una sociedad donde las innovaciones tecnológicas han facilitado el desarrollo de escenarios digitales para la construcción del conocimiento, la disponibilidad y acceso a la información, la comunicación, interacción y colaboración en red, así como la posibilidad de entender y enfrentar la complejidad. Es una sociedad donde existe una alta conectividad entre personas, información y conocimiento; donde se promueve la sostenibilidad y se fortalece la reciprocidada través de una economía interdependiente (Van den Hoff, 2013).

Estas características de la sociedad digital han generado nuevos conceptos de ciudadanía, en la que la pertenencia a un estado delimitado geográficamente ya no define la identidad de un individuo. Esto nos obliga a pensar en la necesidad de formar ciudadanos y ciudadanas del mundo para un nuevo milenio, con actitudes, habilidades y destrezas orientadas, principalmente, a reconocerse como seres humanos universales, cuyo accionar se fundamenta en la libertad, la autonomía y la responsabilidad; seres capaces de aprender a enfrentar la incertidumbre y desarrollar un pensamiento crítico, dispuestos a innovar y generar nuevo conocimiento (Morin, 2002).

Tal y como lo señala la UNESCO (2016; 2017), formar para la ciudadanía global implica que los individuos comprendan la posibilidad de una “identidad colectiva” con un conocimiento profundo de los problemas y valores universales, que sean capaces de enfrentar y dar soluciones a esos problemas, y luchar por el bien colectivo. Así, la educación debe enfocarse en formar individuos capaces de reflexionar sobre sus propias acciones y su repercusión en todos los ámbitos.

Distintas investigaciones (Bakhshi, Downing, Osborne y Schneider, 2017; World Bank, 2019; World Economic Forum, 2016; Ferrari, Punie y Bercko, 2013) han realizado análisis sobre cómo las tecnologías han ido modelando la demanda de habilidades para el trabajo y generando cambios en los procesos de producción, determinando que son requeridas mayormente aquellas habilidades que no podrá ser ser reemplazadas por robots, tales como el pensamiento crítico y las habilidades socio-conductuales, así como una serie de competencias relacionadas con las tecnologías digitales. 

Del ciudadano del siglo XX al ciudadano digital

La evolución de la sociedad ha caracterizado al ciudadano. Vemos como el avance de las tecnologías define a la población en función de la época en que nació y le ha tocado vivir.  Así, las  personas nacidas entre los años 40 al 60, generación llamada “baby boomers” se les definen como inmigrantes digitales. Son individuos que estuvieron expuestos a la radio, televisión y teléfonos fijos, no había videojuegos o móviles en su infancia. Luego está la “generación X”, donde se ubican las personas nacidas entre 1961 y 1981. Por nacer justo en el boom de los dispositivos electrónicos, se les conoce como los grandes impulsores de la tecnología. Sin embargo, aunque son afines a la tecnología, al segmento más longevo de esta generación, les resulta un poco extraño el uso de internet y las redes sociales. A los individuos nacidos entre 1981 y 1995, se les ubica en la “generación Y”, y se les conoce como la generación Millennials o nativos digitales. Es una población marcada por un mayor uso y familiaridad con las tecnologías digitales y los medios de comunicación. Nacen en hogares que tenían una conexión a Internet. Las redes sociales, la conectividad constante, el entretenimiento y la comunicación bajo demanda son innovaciones propias de la época. A los individuos nacidos después de 1995 se les conoce como la “generación Z” o iGen. Es una generación que ha nacido inmersa en Internet y las TIC, se siente cómoda con ellas. Ven a las redes sociales y la movilidad como el lugar y el modo de interacción natural.

De esta manera, nos enfrentamos a nuevos perfiles en los aprendices (generación “nativos digitales”) que llegan a las instituciones universitarias. Jóvenes que exigen nuevas pautas de formación y estilos de aprendizaje. Esta generación que ha crecido en constante contacto con los medios digitales, han sido caracterizados como individuos inteligentes pero impacientes, esperan los resultados con inmediatez, son multifuncionales, cambian roles en tiempo real, poseen inteligencia visual, usan el descubrimiento inductivo, y poseen una atención distribuida.

García Aretio (2019) describe, claramente, las características de los jóvenes, estudiantes, aprendices de la era digital. Señala que son individuos que viven gran parte de su vida en línea, sus relaciones de interés y amistades son en red, forman parte de varias comunidades virtuales, les cuesta distinguir entre lo real y lo virtual, quieren información ágil e inmediata, son multitarea y les gustan los procesos paralelos, son más audiovisuales que textuales, entienden bien de hipertextos, les gusta compartir identidad digital y aprender jugando.

Esto nos lleva a plantearnos una educación diferente adaptada a estos perfiles y a la demanda de los ciudadanos del siglo XXI.

Demandas de los ciudadanos digitales a las instituciones universitarias en una sociedad global e interconectada

Según Touron (2018), hay una serie de competencias propias de los nativos digitales. Estas se agrupan en tres grandes bloques: conocimientos fundamentales (saber), meta conocimiento (actuar) y el conocimiento humanístico (valorar).

Figura 1. Competencias de los aprendices digitales. Tomado de Touron (2018)

De tal forma, los ciudadanos digitales demandan una formación en la que desarrollen ciertas actitudes y competencias que les permitan identificarse y luchar por el bien colectivo, con un conocimiento profundo de los problemas complejos, capaces de enfrentarlos y darles soluciones, con un pensamiento crítico, creativo y sistémico y con competencias comunicacionales y habilidades para el trabajo colaborativo.

Sandia y Montilva (2020), en su trabajo “Tecnologías Digitales en el Aprendizaje-Servicio para la Formación Ciudadana del Nuevo Milenio”, desglosan como la  ciudadanía global de esta sociedad digital supone el requerimiento de una serie de competencias que les permita la comprensión y uso de tecnologías digitales para su  accionar, así como la aplicación de conductas y principios que la rigen, que cambian los modos del ejercicio de la ciudadanía tradicional. En la siguiente tabla se presentan las dimensiones que agrupan las competencias que deben caracterizar a la ciudadanía del milenio.

Tabla 1. Dimensiones que describen las competencias de los ciudadanos y ciudadanas del nuevo milenio
Tomado de: Sandia, B. y Montilva, J. (2020).

Referencias

Antoni Garrell i Guiu. (2019). La societat digital impulsa la Indústria 4.0. https://www.viaempresa.cat/economia/antoni-garrell-societat-digital-industria-4-0_209499_102.html

Bakhshi, H., Downing, J., Osborne, M. and Schneider, P. (2017). The Future of Skills: Employment in 2030. London: Pearson and Nesta. Recuperado de: https://futureskills.pearson.com/

Ferrari, A., Punie, Y. y Brecko, B. (2013). DIGCOMP: A Framework for Developing and Understanding Digital Competence in Europe. Recuperado de: https://ec.europa.eu/jrc/en/publication/eur-scientific-and-technical-research-reports/digcomp-framework-developing-and-understanding-digital-competence-europe

García Aretío, Lorenzo. (2019). Educación a distancia: ¿disrupción? y calidad. Conferencia pronunciada en el IV Congreso Internacional de Educación a Distancia y Virtual. Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC) – Octubre, 2019. https://www.youtube.com/watch?v=zz7GWuLq8rU&feature=youtu.be

Morin, E. (2002). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. UNESCO. Recuperado de: http://unesdoc.unesco.org/images/0011/001177/117740so.pdf

Ortega y Gasset, José. Meditación de la técnica. Editorial: Espasa Calpe, 1965

Sandia, B. y Montilva, J. (2020). Tecnologías Digitales en el Aprendizaje-Servicio para la Formación Ciudadana del Nuevo Milenio. Ried Revista Iberoamericana de Educación a Distancia. Vol. 23, Núm. 1

Sandia Saldivia, B., Arnal Sandia, G., Moreno, Y., Mujica, A., Hernández, D. y Páez Monzón, G. (2018). Simulando el Ambiente de Innovación en el Salón de Clase. Aprendizaje Basado en Productos. VISUS Revista Politécnica de Desarrollo e Innovación, 2(1), 10  – 20.

Tecnalia. (2014). Industria 4.0, La Fabrica Inteligente. https://www.tecnalia.com/es/industria-transporte/eventos/industria-40-la-fabrica-inteligente.htm

Touron, Javier. (2018). El Aprendíz del siglos XXI https://ined21.com/el-aprendiz-del-siglo-xxi/

UNESCO. (2016). Educación para la Ciudadanía Mundial. Preparar a los educandos para los retos del siglo XXI. Recuperado de: http://unesdoc.unesco.org/images/0024/002449/244957s.pdf

 UNESCO. (2017). Education for Sustainable Development Goals Learning Objectives. The Global Education 2030 Agenda. Recuperado de: http://unesdoc.unesco.org/images/0024/002474/247444e.pdf

Van den Hoff, R. (2013). Mastering the Global Transition on Our Way to Society 3.0. Society 3.0 Foundation. Recuperado de: https://society30.com/publications/

World Bank. (2019). World Development Report 2019: The Changing Nature of Work. Washington, DC: World Bank. Recuperado de: http://www.worldbank.org/en/publication/wdr2019

World Economic Forum. (2016). The Future of Jobs Employment, Skills and Workforce Strategy for the Fourth Industrial Revolution. Recuperado de: http://www3.weforum.org/docs/WEF_Future_of_Jobs.pdf


Este artículo es parte de una serie de conversatorios realizados en la Academia de Mérida relacionados con el tema de Educación y Tecnologías Digitales.

Conversatorio 2018: Educación y Tecnología: retos en la era digital

Conversatorio 2019: Educación 4.0 – La Transformación Digital en la Educación Superior

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