Ricardo Rafael Contreras

PRESENTACIÓN DEL LIBRO

La Química como disciplina científica y tecnológica ha brindado a la raza humana, especialmente en el siglo XX, una gran variedad de beneficios en lo que respecta a la comodidad o el bienestar material. La humanidad quizá ya no sea capaz de concebir su vida sin la participación de la química: los medicamentos, las fibras sintéticas con las cuales confeccionamos nuestros vestidos y calzados, los accesorios personales y de higiene, envases para alimentos, objetos para el hogar, componentes de automóviles, electrodomésticos y computadoras, son algunos de los usos que damos a la gran variedad de productos que ofrece la industria química.

Por otro lado, no podemos negar que la producción de todos estos materiales ha tenido un efecto negativo para el medioambiente. La emisión de gases tóxicos y el efecto invernadero, la contaminación de ríos y mares son, entre otras, las consecuencias perjudiciales que la industria química genera como resultado de su actividad productiva.

Y es que el mundo que la química ha ayudado a construir, enfrenta hoy grandes retos asociados con los cambios en los paradigmas políticos, económicos y culturales, pero especialmente entra a jugar un papel preponderante la problemática ambiental, dado que la humanidad empieza a sentir con fuerza los avatares del cambio climático global. En este orden de ideas se hace sentir ya con fuerza la crisis energética, la extinción de especies animales y vegetales, el agujero en la capa de ozono, devastadoras inundaciones y huracanes, entre otros aspectos que disparan la alerta social.

Ahora bien, en este momento cabría la pregunta: ¿qué se puede hacer desde el mundo de la química para enfrentar el reto medioambiental?

La respuesta a esta pregunta se encuentra en lo que se ha dado por llamar Química verde (del inglés Green Chemical), un nuevo enfoque para la química, que concentra sus esfuerzos en minimizar o eliminar la contaminación ambiental derivada de las actividades industriales, mediante la elaboración de productos químicos que no atenten contra la salud o el medioambiente.

En la práctica, la estrategia de la Química verde consiste en el desarrollo de una serie de modalidades de acción respecto de la producción y manejo de productos químicos, entre las que se cuentan: 1) la economía atómica, 2) el desarrollo de productos químicos seguros, 3) la eficiencia energética, 4) la utilización de materias primas renovables y 5) la prevención en tiempo real de la contaminación.

Con la economía atómica se persigue optimizar al máximo el uso de las materias primas a fin de disminuir la generación de desechos, evitando la utilización de disolventes y sustancias químicas auxiliares. Se propone masificar el uso de catalizadores, sustancias químicas que se requieren en muy poca cantidad y que ayudan a aumentar la eficiencia de una reacción química.

Es importante el desarrollo de productos químicos seguros que cumplan su función sin causar riesgos a la salud o al medioambiente y en cuya manufactura se optimice el uso de los combustibles a fin de disminuir la emisión de gases tóxicos, o reemplazar los por energías alternativas como la energía solar o la eólica.

Por otro lado, la Química verde se propone promover el manejo de materias primas renovables o productos de la naturaleza tales como: productos de siembra y cosecha vegetal, productos de origen animal, agua, aire, suelo, puesto que oxígeno, agua, sílice y similares, son los únicos desechos permitidos por la química verde.

Finalmente, se debe hacer un esfuerzo por desarrollar protocolos de análisis que permitan controlar las emisiones tóxicas de las plantas químicas, a fin de contar con los mejores indicadores que permitan tomar los correctivos allí donde sea necesario.

En este libro se hace una exposición sistemática, del tipo divulgativa, de algunos de los principios de la Química verde, a fin de llevar estos planteamientos hasta aquellas personas que se interesan por conocer más de este nuevo enfoque que se le quiere dar a la Química.

Dr. Ricardo Rafael Contreras

ricardo@ula.ve

Publicado por: Oficina de Planificación del Sector Universitario

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