Por: Dr. Eleazar Ontiveros Paolini

Discurso pronunciado en la Academia de Mérida durante la Sesión Solemne de Incorporación y Juramentación de la Nueva Junta Directiva para el periodo 2020 – 2021

Ante todo, queremos agradecer INSTITUCIONALMENTE al señor Gobernador la deferencia de haber asistido a este acto, para tomar, como le corresponde en su condición de jefe del Ejecutivo Regional y tal como está establecido en la Ley de la Academia, el juramento a su nueva Junta Directiva que en función de lo dispuesto, orientará el rumbo de la Corporación en los dos próximos años. Sobre el particular es importante recordar que la Academia forma parte de la estructura organigramática de la gobernación, es decir, depende de esta, causa por la cual no es una Autarquía, aunque como ente se le haya dado, por razones obvias relacionadas con su caracterización intelectual, autonomía para cumplir sus programas y actividades, pero ciñéndose a determinadas metas.

La juramentación que usted hizo en este acto de la nueva JUNTA DIRECTIVA, Señor Gobernador, es necesario manifestarlo con el énfasis debido, representa un parteaguas con la actitud de los anteriores gobernadores, los cuales, aun teniendo la obligación de hacerlo por disposiciones legales a las que ya nos referimos, obviaron su deber. Y es que sin temor a equivocarnos, consideramos que hicieron caso omiso de su obligación, pues les hubiera resultado  extremadamente molesto,  incómodo y hasta por haber podido pensar  que actuaban hipócritamente, tener que participar oficialmente en el acto de juramentación de la Directiva de una INSTITUCIÓN que por sus características, por su propia esencia, es contestataria, disidente, no solo con el régimen actual, sino con cualquier RELACIÓN DE PODER, ya que estas relaciones nunca tendrán el carácter de perfectas e incontrovertibles y porque, de igual manera, no se alcanzan administraciones del todo satisfactorias, sin equívocos de ninguna naturaleza. Siempre habrá, aun sin quererlo o predeterminarlo, desviaciones, debilidades, omisiones y respuestas sociales DE APOYO O DE RECHAZO. ESTAS ÚLTIMAS objetivadas en las protestas, las cuales en vez de ser reprimidas, deben servir, al considerarse críticamente las razones que las determinan, COMO una guía orientadora según el caso, para el gobierno central, los gobiernos regionales o los municipales; no asistieron por conocer  el talante ilativo de la Academia, que considera y estima a LA DEMOCRACIA no como un sistema de consensos; sino como un sistema de disensos, donde el único consenso es el acuerdo sobre las reglas necesarias para dirimirlos, y porque obvian la consideración de que la política EN SU VERDADERA ACEPCIÓN debe entenderse como un quehacer intelectual en el que se da un cotejo de ideologías y principios doctrinarios en cuanto a la apreciación objetiva de la realidad y con base en la misma, determinar cómo  se tiene que actuar con propiedad para transformarla positivamente, es decir, en beneficios indiscriminados para la población. Quiere decir que una Institución como la Academia, conformada por intelectuales para el quehacer intelectual y que sustentan sus criterios haciendo primar el espíritu, la idea y la razón por sobre cualquier otro aspecto, tiene que rechazar el paradigma arbitrario de lo absoluto. Y es que aunque la revolución lo propugna y quiere enmarcarse en él, no hay una decantación despejada de sus fines, ni se ve por ningún lado la estructura que conduzca a ellos. Sin embargo, siguen considerando y así lo pregonan, que la revolución vale independientemente de cualquier situación, que se seguirá definiendo existencial y procedimentalmente sin referencia a ningún objeto o situación No han llegado a comprender dada su inflexibilidad, que lo único absoluto es Dios, que como tal no tiene relaciones de dependencia con nadie, ya que todo lo finito es causado, y, en consecuencia, lo absoluto es encausado e infinito. Tal obcecación, lo demuestran día a día, modula la ineptitud e incompetencia que tienen para creer en lo que son, para tener conciencia plena de lo que se hace y vivir, la opulencia lo patentiza, en oposición a lo que ofrece. No comprenden, que en la dinámica social lo que llamamos principio es a menudo el fin; y que alcanzar un fin es llegar al principio. Que el fin es el lugar donde empezamos. 

Nada sobresaliente es posible en el desarrollo humano, si no se logra entender, como lo decía Santo Tomás de Aquino: que “EL INTELECTO ESTÁ MÁS ALLÁ DEL TIEMPO. LOS ASPECTOS DEL LIBRE ALBEDRIO NO SON TEMPORALES SINO RELATIVAMENTE, EN TIEMPO QUE TIENEN RELACIÓN CON LAS POTENCIAS CORPORALES, A PARTIR DE LAS CUALES LA RAZÓN RECIBE LA CIENCIA Y LA VOLUNTAD ES INCLINADA POR LAS PASIONES”.

ESTIMADOS ACADÉMICOS, INVITADOS ESPECIALES Y DEMÁS PERSONAS QUE DECIDIERON ASISTIR A ESTE ACTO:

Al empezar un nuevo año deseamos a todos que en los 12 meses que lo conforman, puedan concretar satisfactoriamente los proyectos han definido, tanto en lo familiar, como en lo social e intelectual, esperando que  su asistencia a lo que programa la Asamblea sea permanente y participativa, ya que el intelecto de cada cual le es necesario para cumplir con su esencialidad, que no es otra que la de bracear sin descanso en el hermoso e inigualable escenario del saber. Del saber cómo sinónimo de CONOCIMIENTO, proveniente de  la INFORMACIÓN, que se ADQUIERE, PROCESA Y ASIMILA   MEDIANTE el estudio, la experiencia, la investigación y poniendo en práctica como método permanente  la dialéctica, es decir, el ARTE DEL DIÁLOGO, ese  donde se contraponen, como lo decían los griegos, dos o más logos O RAZONES, con predominio del raciocinio y sus leyes, como facultad que deriva de la razón,  estimulándose así el impulso natural que induce a la búsqueda de la verdad.

Los que integramos la nueva Junta Directiva, combinación de algunos con experiencia previa y otros que lo hacen por primera vez, entendemos a cabalidad la gran responsabilidad, que del todo es estimulante, que implica orientar el funcionamiento de la Academia y de asumir, dentro de lo posible, los cambios y adecuaciones que sin la menor duda requiere su propia  dinámica, la de la sociedad,  y con ello redefinir día a día el compromiso como organismo con objetivos edificantes.

Los cambios como procesos conductores del quehacer, son del todo necesarios, so pena de caer en el averno intelectual de la indiferencia, la rutina y el consecuencial conformismo. Como decía Luis Beltrán Prieto Figueroa, lo docentes e investigadores, los analistas y en general las instituciones, tienen el deber de “tejer y destejer”, pues no hay verdades terminales e inflexibles. Pico de la Mirandola, humanista, filósofo e enciclopedista florentino nacido en 1483, ya a esas alturas, aseguraba con claridad meridiana que en el hombre deben darse, para que haya evolución mental y social, los principios que caracterizaron al Renacimiento, es decir, “EL DERECHO AL DISCERNIMIENTO, LA LIBERTAD CULTURAL Y RELIGIOSA Y EL DERECHO AL CRECIMIENTO PERSONAL A PARTIR DE LAS DIFERENCIAS”

La situación actual, en especial lo concerniente a las dificultades de movilización, no nos deben arredrar en cuanto a desbrozar los obstáculos que encontraremos en el camino. Ese es el reto que asumimos, por lo cual debemos ir en la búsqueda de lo que se supone imposible para lograr concretar lo posible, orientados conceptualmente por un norte que tiene como objetivo vencer o al menos minimizar las reducciones, los obstáculos y dificultades para así entrar en una etapa de real superación.

Esa real etapa de superación implica y hace necesario que en nuestra Corporación, tal como ha venido sucediendo, se cultive apropiadamente la amistad como relación afectiva entre sus miembros, basada en el hecho de tener intereses o metas comunes, que como tales son compartidas por todos los académicos en el escenario que ofrece una institución a la cual se pertenece con igualdad de deberes y derechos. La amistad entre los académicos pensada en esos términos, propiciará la colaboración y la interacción, con lo cual se contribuye al crecimiento y progreso de la Academia, al impulsar su dinamismo. Sin duda, esa amistad se fortalece con el trabajo asiduo, no rutinario, recíproco, dándose el intercambio de ideas, informaciones y sentimientos.

También debemos pensar, con la distribución adecuada de responsabilidades alcanzar junto a la amistad un sentido de solidaridad, es decir, de apoyo y adhesión a la causa institucional, posible cuando se de en plenitud la unión y la colaboración para concretar el funcionamiento cada vez más sustantivo de la Corporación, a la cual tenemos que apreciar como siendo un bien común invalorable.

Y es que sin la menor incertidumbre, la solidaridad y la amistad fortalecen la responsabilidad, entendida como el cumplimiento de las obligaciones que se adquieren, lo que representa una característica auténtica de las personas que son capaces de comprometerse y actuar en consonancia con lo comprometido.

Con base en ese marco doctrinario orientador, la nueva Junta Directiva acordó referenciar su actividad con algunos propósitos que en casi su totalidad pueden ser enfrentados por la Academia directamente, autónomamente, pudiendo decirse que tienen viabilidad, aunque, por supuesto, no dejaran de existir, pues no todo el previsible integralmente, dificultades que esperamos sean superables.

Veamos:

 A) Ante todo, como resulta esencialmente prioritario, se cumplirá a cabalidad con el programa que para cada semestre apruebe la Asamblea. Por su relación con la programación, solicitaremos oficialmente a la gobernación, con una amplia exposición de motivos, que se eliminen las metas que en la actualidad se le imponen a la Academia, tales como cumplir un número determinado de homenajes, de ingresos, de sesiones ordinarias, etc. Es nuestro criterio, que las metas deben ser fijadas por la gobernación, pero solo en función del número esperado de reuniones de la Academia por semestre, en las cuales se cumplirán los aspectos que antes determinaban las metas, diferenciadamente en cada reunión, pero en el número que la Corporación considere conveniente planificar.

 B)  Dado que es el instrumento que rige Hay la entusiasta disposición de realizar programas fuera de la Academia, en especial de carácter educativo, en otras universidades, liceos, colegios, bibliotecas e instituciones que soliciten conferencias o talleres sobre tópicos que estén relacionados con sus propios objetivos. Sobre el particular, la Academia puede abarcar un amplio espectro de temas, dado su carácter multidisciplinario.

C)  Imposibilitados por razones conocidas de hacerlo en físico, se seguirá elaborando electrónicamente la revista de la Academia y se ampliarán los medios que hoy en día permiten dar a conocer las actividades que cumple permanentemente la Institución, incluyendo los noticieros radiales.

D) Por resultar indispensable, se impulsará de nuevo la creación de la FUNDACION AMIGOS de la Academia, que además de colaborar en el plano logístico, proponga programas que consideren de importancia y asuma la tarea de obtener recursos que le son indispensables a la Institución, pues dadas las circunstancias presupuestarias actuales no cuenta ni con renglones indispensables de uso diario, a pesar de la manifiesta disposición del señor Gobernador de solucionar nuestros requerimientos.

E)    Iniciar, previa conformación de un equipo de académicos interesados y con el asesoramiento de periodistas a los que les puedan interesar el tema, la HISTORIA DE LA ACADEMIA.

F)   Dictar conferencias, realizar talleres y seminarios por parte de los académicos, a ser dictados en la sede de la Institución sobre temas especializados o dirigidos a un público heterogéneo.

 G)  Se harán los esfuerzos necesarios para reactivar el programa “EXCELENCIA ACADÉMICA” que con gran esfuerzo concretó el incansable Dr. William Lobo Quintero, haciendo algunas adecuaciones que aseguren su permanencia en el tiempo

H) La Academia seguirá teniendo el deber de preocuparse por los problemas universitarios y de aportar para solucionarlos lo que está a su alcance, en especial los análisis relacionados con sus causas, sus impactos y formas de solucionarlos. Siempre le será prioritaria la defensa de la Autonomía, en especial en lo referente a lo intelectual, es decir, la libertad de pensar, de criticar, para enfrentar lo desconocido, para investigar lo que se crea conveniente, para establecer las prioridades que se estimen convenientes y para que prevalezca la libertad epistemológica, cultural y social, estimulando la cultura del debate y la generación de espacios emancipatorios deslastrados de despotismos.

Debemos en este acto reconocer el denodado esfuerzo hecho por el Dr. Ricardo Gil Otaiza y los compañeros de Junta Directiva que lo acompañaron en los dos últimos periodos, para lograr, pese a tantas dificultades, cumplir las programaciones diseñadas por la Academia en sus cuatro años de ejercicio como Presidente. De igual manera, traemos a la memoria como expresión de gratitud, el hecho de que la fundación de la Academia, en fecha 12 de octubre de 1992, se debió esclarecidamente al Dr. Jesús Rondón Nucete, a la sazón Gobernador del estado Mérida y al Dr. Michel Rodríguez Villanave, para esa misma fecha Rector de la Universidad de los Andes. A vez, resaltar el nombre de quienes nos precedieron en los 28 años de existencia de la Corporación. En sucesión: Dr. Rafael Solórzano, Presidente Fundador: el querido Dr. Mario Spinetti Berti; Dr. Julián Aguirre Pé; el perseverante Dr. William Lobo Quintero; el Dr. Roberto Rondón Morales; y quien hoy nos ha entregado el testigo, como se dice en las carreras de relevo, el Dr. Ricardo Gil Otaiza.    

Acentuamos, para finalizar, que la Junta Directiva, conteste de su responsabilidad y de los obstáculos materiales, administrativos y personales que se puedan presentar en el camino a emprender, tratará de convertir tales propósitos en hechos concretos, para lo cual se pondrá en juego  la voluntad necesaria y se utilizaran al máximo las posibilidades físicas, intelectuales y emotivas de sus miembros. Todos, Gobernación, pueblo e instituciones públicas y privadas quieren una Academia cada día más fortalecida, con una sedimentación tal que podamos sentir el orgullo de que se le denomine como siendo una organización de carácter superior.

 Los hombres somos los verdaderos creadores de nuestro destino y el de las instituciones de la que formamos parte. Cuando no estamos convencidos de ello, no somos nada en la vida.

GRACIAS.

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