Por: Dr. Humberto Ruiz Calderón

Palabras leídas durante el homenaje que la Academia de Mérida le rindió al Dr. Antonio Luis Cárdenas Colménter el miércoles 10 de julio de 2019.


La Academia de Mérida hace hoy honor a su compromiso de ser un espacio para promover los valores sociales fundamentales del país. En esta tarde, con un recital de piano a cargo del Académico Amílcar Rivas, se quiere recordar y homenajear la memoria de un venezolano ejemplar: Antonio Luis Cárdenas Colménter.

Nuestra relación con el profesor Cárdenas se hunde en las tres últimas décadas del siglo pasado. Así, en nuestro caso, siendo alumno del Doctorado en Estudios del Desarrollo del CENDES en la UCV, realicé un trabajo sobre la institucionalización de la ciencia en las universidades venezolanas. Nuestra investigación versó sobre el caso de la geografía física en la ULA. Y ese compromiso nos llevó a pedirle una entrevista al profesor Cárdenas. Allí se comenzó a cimentar una relación fructífera y muy agradable sobre temas académicos y en torno a sus muchas facetas como profesor universitario.

Más adelante, por petición de quien en ese momento era Vicerrector Académico, Leonel Vivas Jerez, el Profesor Cárdenas, siendo Ministro,  me nombró representante del Ministerio de Educación, ante el Consejo Universitario de la ULA.  En otro lugar he comentado esta experiencia y la relación de apoyo a nuestra labor así como la total confianza en la misma.

El pasado 25 de abril del 2018 fui incorporado a la Academia de Mérida como Individuo de Número, en el sillón número 10, que había ocupado, Antonio Luis Cárdenas Colménter, desde la fundación de la institución hasta su desaparición física. En ese acto desarrollé parte de las tres facetas que, en nuestro criterio, dan el perfil más preciso del Dr. Cárdenas: 1. Su condición de maestro y profesor universitario; 2. Su labor como investigador y su papel fundamental en la  institucionalización de la geografía física en Venezuela; y, 3. Su labor como administrador universitario.

Creemos que no es el momento de volver sobre cada uno de estos tres aspectos de la fructífera labor del profesor Cárdenas. Pero, la exigencia de presentar este acto hoy, nos hace volver sobre su vida y algunos de sus logros. Nos hemos propuesto no repetirnos y eso no es fácil  cuando de la vida de un hombre tan particular y de tan amplios intereses, se trata.  

No he tenido la suerte que, de los varios grandes maestros que he conocido,  alguno de ellos me haya dado clases.  Ese fue el caso del Prof. Cárdenas. No fui su estudiante. Pero, hay referencias de muchos de sus alumnos  que dan el perfil que tuvo en el aula y en especial en la universidad.

La docencia universitaria de Cárdenas resaltaba, no solo por la novedad de lo enseñado a sus alumnos, sino por los valores que estimulaba en sus estudiantes, que a veces se olvidan o minimizan en el quehacer docente universitario. Así, por ejemplo: la corrección e integralidad del trabajo profesional en quienes asistían a sus cursos; el sentido de lo ético en las relaciones humanas; y hasta la forma de expresarse tanto verbal como por escrito, eran aspectos que él, insistía desarrollaran sus estudiantes. Siendo profesor universitario, a muchos corrigió su escritura, no sólo su ortografía, sino también su caligrafía, logrando avances importantes, que sus alumnos, ya profesionales, recordaban y agradecían.

En ocasión de otorgársele el Doctorado Honoris Causa en la ULA, en el 2015, se recordaron las palabras de uno de sus primeros alumnos en la Escuela de Geografía, Giomar Camino, quien dijo de Antonio Luis Cárdenas Colménter: “… ha sido uno de los mejores profesores, mejor decir, el maestro que tuve en vida de estudiante porque… se ocupó no sólo de impartir sus sólidos conocimientos sino que establecía estrecha relación con el alumno y de manera exigente nos enseñó hablar bien, a escribir correctamente e insistió en que fuéramos buenos ciudadanos”. Fue sin duda, un maestro, un excelente maestro.

Pero, no sólo eran sus alumnos los que tenían esas opiniones. Solo quiero referir que el Presidente Rafael Caldera, le confió a quien en ese momento era el Gobernador de Mérida, Jesús Rondón Nucete, que para él, es decir el presidente Caldera, Cárdenas estaba entre los cinco educadores más prominentes de la historia venezolana que eran: “Andrés Bello; Simón Rodríguez, Agustín Aveledo; Luis Beltrán Prieto Figueroa y Antonio Luis Cárdenas”.  Esa era la opinión de Rafael Caldera, de quien fue su Ministro de Educación.

Su condición de maestro le hizo transitar desde docente de aula en primaria, profesor de  secundaria hasta la enseñanza universitaria. Llegando a ocupar la más alta responsabilidad pública como rector fundador de la Universidad Pedagógica “Libertador” y Ministro del ramo.

Pero hay más, estoy seguro que Antonio Luis Cárdenas Colménter ha sido el primer Ministro venezolano que también haya incursionado como bloguero. No fue larga su experiencia, pero es importante y esta tarde quiero destacarla.

Ya había salido del Ministerio y se empeñó en establecer su propio blog en el 2011. Es decir, tener una plataforma digital en dónde publicar sus contenidos, en este caso los referentes a la educación del país y a la búsqueda de la calidad de la educación venezolana (ver: http://educacionalcardenasc.blogspot.com/2013/). Que una persona quien ya estaba en la octava década de su existencia decida utilizar las redes sociales, dice mucho de su visión de la vida y de su representación del momento social y cultural. En particular, de las posibilidades que las nuevas tendencias tecnológicas le brindan a sus ideas, en este caso, sobre la educación.

Los dos primeros textos que fueron publicados en su blog, vieron la luz  en escasos dos días: 28 y 29 de diciembre de 2011. “Carta a los maestros y padres de familia I” y “Carta a los maestros II”. Son dos escritos cortos, como corresponde a este tipo de plataforma,  en donde se abordan temas fundamentales de la educación como son: la memorización y el aprendizaje, en el primer caso.  En el segundo, las distinciones entre:  el oír y el escuchar; leer y escribir; y, hablar y por supuesto la enseñanza. Toca en pocas líneas problemas fundamentales de la educación y no sólo de la  primaria y los explica de forma sencilla, pero con gran profundidad.

Al año siguiente (2012), publicó 76 textos, la mayoría de su autoría, aunque también publicó escritos de otras personas. La temática de sus escritos era fundamentalmente la educación. Las escuelas integrales tuvieron un espacio para decir qué había realizado y cuáles eran los puntos fundamentales de su concepción.  Trató sobre otras orientaciones teóricas y otros temas específicos de la enseñanza como la importancia de la matemática  en el desarrollo educativo y social.  Abordó temáticas de impacto que comenzaban a ser noticia en esos tiempos como el acoso escolar (bullying). A lo largo de esos meses trató los aportes del Estado venezolano en la educación, desde su formación como Estado independiente. Un texto que resume muy interesantemente, sus inquietudes personales, es el titulado “Vidas ejemplares”: hace una semblanza de la Madre Teresa de Calcula, de Mahatma Gandi y de Albert Schweitzer. Pero no olvida colocar allí también a venezolanos: Arnoldo Gabaldón y José Antonio Abreu. Ambos civiles y además, como él mismo, trujillanos. Pero, los aportes de mayor cantidad fueron los materiales que él titulo: “Cartas a los maestros y padres de familia”, que pasaron de los veinticinco escritos. Allí fueron variados los aspectos que indicó a los maestros y a los padres de familia sobre la educación de los niños y jóvenes. Escuela y familia son el binomio en donde los valores de la educación se sustentan y se hacen de calidad o se pierden en el tiempo. Quienes deseen examinar la concepción educativa de Antonio Luis Cárdenas deben mirar, diremos mejor estudiar, estos aportes que hizo en escaso diez y siete meses de su vida.

La experiencia bloguera de Antonio Luis Cárdenas terminó el año 2013 cuando sólo publicó tres textos. Exclusivamente nos vamos a referir al último material, titulado: “Cosas veredes Sancho”. Es un análisis de la supuesta conversación de Maduro con Chávez a través del famoso “pajarito”. No tiene desperdicio.  

Fue sin duda alguna una corta experiencia bloguera, pero intensa y productiva. Allí sigue para quienes deseen entender qué hacer con la educación venezolana, para alcanzar una educación de calidad y una sociedad distinta a la que tenemos. No es poca cosa, sin duda alguna. Pero, allí hay un camino, transitémoslo, como lo hizo en su tiempo: Antonio Luis Cárdenas Colménter. 

Gracias y buenas tardes.

Humberto Ruiz Calderón, Individuo de Número de la Academia de Mérida, Sillón No. 10.

A %d blogueros les gusta esto: