Autores: Noris Pereira Colls, Delia Y. Botaro Steiner y Leonardo Chacón Quintero

Prólogo

Fortunato González Cruz

La ciudad de Mérida muestra en sus calles y avenidas las buenas obras que le han dejado sus habitantes, y también sus heridas. Está emplazada en una espectacular meseta con una pequeña inclinación, orientada de noreste a suroeste, flanqueada por las monumentales Sierra de La Culata y Sierra Nevada de Mérida, y arrullada por sus ríos de aguas frías y rápidas que  bajan de las montañas para  aliviar sus ímpetus en la placidez del Lago de Maracaibo. Quienes la han habitado desde los tiempos fundacionales dejaron su huella:  los fundadores, en la trama urbana hipodámica que define  su centro histórico,  y la arquitectura colonial  sencilla,  sobria  y elegante de  sus casas  e iglesias,  de  tapia  y teja cuando había  cómo, y de  bahareque con la esperanza de  mejorar en el futuro.  Su centro fue enriquecido por la obra  de Manuel  Mujica Millán que  impone su eclecticismo de manera contundente alrededor de la plaza Bolívar y con ello le aporta un nuevo  valor arquitectónico. Este molde lo rompen los que  vinieron después impulsados por los nuevos conceptos urbanísticos, menos integradores. Quizás  son tres artistas  los que  dejan sellados sus nombres en Mérida:  Juan  de  Milla, Manuel  Mujica Millán y Marcos  León Mariño, por razones que  se comprenden al leer las páginas que  siguen. En los nuevos urbanismos que  surgen a partir de  los años  60 hay que  escudriñar para  encontrar algo  que  destaque con excepcional valor estético. La ciudad ha pasado por tiempos muy buenos y otros  trágicos, que  en su conjunto tejen  un relato  no tan contradictorio como  otras  ciudades que  han vivido sus propias historias y su recuperación, ni la intentan. Logró recobrarse de la destrucción de los terremotos, pero aun sucumbe al de sus malos  gobiernos cuya torpeza y desidia le han pegado más fuerte, desdibujando armonías y estropeando su femenina figura. Pero se sabe, y llegarán tiempos mejores, en que  se impondrá el buen juicio a esta  eclosión de mediocridad que  doblega a Venezuela y a Mérida  como  una maldición.

La ciudad de hoy es el objeto de la investigación a que  se refiere  este libro, realizado por quienes tienen autoridad científica,  ética  y estética. Científica porque conocen la ciencia  de lo urbano y de lo histórico,  ética porque son fieles a sus conocimientos y a sus pasiones, y estética porque saben el valor de lo que  enriquece el espíritu. Quien  impulsa  el trabajo que se presenta en este libro es su artesana, dedicada durante varios años  a la investigación del urbanismo merideño y pocas, muy pocas personas conocen como  ella esta  ciudad que  ama,  estudia, analiza y defiende. Su formación profesional le aporta un sólido  piso teórico y metodológico. Su experiencia académica es el aval para  avanzar como investigadora acuciosa y hábil en la integración y dirección de equipos; su intenso trabajo en la fundación de la Facultad de Arte confirma  su carácter decidido, abierto a la creatividad que  le facilita superar obstáculos y alcanzar  las metas que  se propone con clamoroso éxito.

Este es el fruto de su empeño, el remate de una buena faena,  como bien  los saben los toreros, y me cuento entre aficionados, que  requiere del concurso de otros  en quienes confiamos: el equipo, la cuadrilla. “Lo que presentamos es un proceso metodológico que  se construyó en el hacer, desde el saber” d ice en la Introducción. Para dejar  marcado el caminode la Mérida  posible es que  trabaja Nory Pereira  Colls, sin abandonar la posibilidad, remota e incluso quimérica, de acercar los tiempos.

Durante la exitosa experiencia en la organización de  la Facultad de  Arte (2006-2017) y dejarla  en pleno funcionamiento, en el año 2011 asume la presidencia de  la Comisión de  Patrimonio Cultural del  Municipio  Libertador del  Estado Mérida.  Este fue el punto de partida, lo dice en la Introducción “[…] para  lograr  diseñar un proyecto de gestión del patrimonio que  permitiera, en primer  lugar, saber de cuál patrimonio estamos hablando y en qué  condiciones se encuentra, y, en segundo lugar, analizar las posibilidades existentes para  asumirlo como  un plan de desarrollo social y económico de la ciudad bajo  los principios de la sostenibilidad.” Desde el año  2011  trabajó Nory Pereira Colls en cuatro frentes: a) La recepción al día de  las innovaciones en el campo de  la teoría, en particular de  los aportes de  la UNESCO, para  ir sobre la marcha incorporándolas al trabajo de  investigación y análisis del patrimonio merideño. Es durante la realización de este trabajo cuando la ONU aprueba en el año 2015 los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS 2030). b) En la recopilación de toda la información disponible en archivos  y bibliotecas referidas al patrimonio y que contienen investigaciones, estudios y proyectos realizados por entes públicos, personas privadas y muy especialmente la Universidad de Los Andes, principal  fuente de conocimientos de la ciudad que  le sirve de asiento principal  de sus autoridades y cátedras. c) En la conformación de equipos para  un trabajo transdisciplinario, con la participación de todos los sectores, fundamentalmente de  la Universidad de  Los Andes, más dispuesta y preparada para  la realización de  un trabajo de  calidad y de  esta  envergadura. d) Asumir la coordinación del trabajo y delegar lo que pudiera ser atendido por otros  miembros o no de la Comisión de Patrimonio, pero con solvencia comprobada.

El presente trabajo es un relato  de gran utilidad  para  conocer el método o estrategia que  se ha seguido en Mérida  para  determinar cuál es su patrimonio cultural urbano, cómo  identificarlo, cómo  protegerlo y aprovecharlo, enriqueciéndolo para  el desarrollo sostenible local. Una narración amena, pormenorizada, técnicamente impecable del camino exitoso seguido por la Comisión de Patrimonio Cultural del Municipio Libertador del Estado Mérida,  con escaso apoyo de su propio órgano de adscripción: la Alcaldía; pero con el soporte institucional, no en aportes económicos, de la Universidad de Los Andes, principal  recurso académico de la ciudad en tiempos de especial dificultad. Los merideños han demostrado que  tienen la fuerza para  levantar  su ciudad de las ruinas causadas por los terremotos, las plagas, las crisis económicas y los pésimos gobiernos. Basta leer las crónicas  de Don Tulio Febres Cordero para constatar el empeño de los habitantes de la ciudad para  reconstruirla.

El equipo de  la Comisión de  Patrimonio Cultural sortea todas las dificultades y organiza un trabajo que  ofrece  prontos resultados en la asesoría a las autoridades locales, en la definición  de  proyectos específicos de  nomenclatura urbana, en el ámbito catastral, en proyectos normativos de  resoluciones y ordenanzas, en reconocimiento del patrimonio histórico,  en divulgación de  resultados y en fin, una densa labor  de  gran  valor para  la ciudad. La exitosa actuación del equipo de la profesora Pereira  Colls y sus brillantes antecedentes  académicos avalan  este libro, suerte de  apuesta por la ciudad que  ama.  El primer Capítulo de  este trabajo se refiere  al patrimonio en los Objetivos del Desarrollo Sostenible y el desarrollo local, con el objeto de  validar el trabajo dentro de  las líneas trazadas por la ONU. En el segundo Capítulo hace  un resumen de  la historia  local desde los primeros habitantes originarios, el poblamiento y la fundación de  la ciudad, de  su desarrollo y luego el crecimiento más bien  modesto, si se compara con la dinámica de  otras  ciudades relacionadas con Mérida.  El capítulo III se refiere  al trabajo de  la Comisión de  Patrimonio Cultural del Municipio Libertador, al diagnóstico de  la situación del patrimonio en la ciudad encontrada por el equipo, la cuestión institucional y organizacional, y ya en mayor  detalle con el trabajo de  identificación y registro de  cada bien  considerado como  parte del Patrimonio Cultural del Municipio Libertador. En esta  materia participa su colega arquitecta Delia Bottaro Steiner, con estudios de  postgrado en Construcción y Tecnología Arquitectónica, preservación de  edificaciones históricas, patología constructiva y técnicas de  intervención, lo que  le otorga la gran experiencia y conocimiento que  imparte en la Facultad de  Arquitectura y Diseño, en el Departamento de  Tecnología de  la Construcción.

Es la profesora Delia Bottaro Steiner  quien  asume la responsabilidad de  trabajar los Capítulos IV y V, el primero sobre “Criterios de  valoración para  la identificación del  patrimonio” y el segundo sobre “Registro y catalogación”, quien  tiene  la responsabilidad directa de  la identificación del  patrimonio inmobiliario, de  las cualidades y valores  que  debe tener un bien  para  calificarlo y, posteriormente, realizar el necesario registro y catalogación que  exigen los organismos como  la UNESCO, así como  de  la evaluación del  estado físico de  las edificaciones consideradas como  un bien  patrimonial. Describe de  manera pormenorizada los criterios  de  valoración de los expertos de  la UNESC0, de  las autoridades venezolanas con competencia en patrimonio, y de  las disposiciones emitidas por  las autoridades municipales de  Mérida.  Las profesoras Bottaro y Pereira dirigieron al grupo de  estudiantes del  servicio comunitario de  las Facultades de  Arquitectura y Diseño, y Arte, quienes, como  una cofradía, asumieron con  mucha  responsabilidad la labor  de  campo con la rigurosidad que  las profesoras exhiben en cada  trabajo que  asumen y que  queda registrado en estos capítulos. Ya pronto veremos en los catálogos que  se publicarán posteriormente esta  labor  minuciosa y casi artesanal del  trabajo en el cual trabajaron otros  miembros de  la Comisión, con  mención especial de  las Arquitectas Marizela Molina, Rafaela  Pietrangelli y Yolanda Gagliardi.

Este trabajo continúa con los Capítulos VI y VII sobre Gestión de Patrimonio y los mecanismos de gestión. Insiste la autora en señalar que:  “… es fundamental incorporar el tema del patrimonio en la gestión del paisaje cultural como  estrategia de desarrollo urbano y territorial, promoviendo su crecimiento económico, paralelamente al reconocimiento del valor de lo local y la identidad. Y esta  responsabilidad debe ser asumida principalmente por el gobierno local, porque es su competencia, y compartida con los otros  estamentos del Estado (nacional  y regional) porque es su obligación.”

El Capítulo VIII se refiere  al “Patrimonio y comunicación visual, una asociación necesaria para  el rescate de la memoria ciudadana”, excelente trabajo del profesor Leonardo Chacón Quintero. Es, quizás,  el mejor y más completo estudio de marketing institucional que  se ha realizado en Mérida  y comprende el diseño de imagen institucional, la definición  del mensaje y creación de slogans, la elaboración de una campaña gráfica, y la propuesta de alternativas de refuerzo  a la misma que  incluye la señalética y nomenclatura de calles y avenidas del casco  central  de la ciudad, de sitios y lugares patrimoniales; la elaboración de un catálogo, de piezas audiovisuales, de la WEB institucional de la Comisión de Patrimonio de carácter interactivo y con App funcionales; creación de rutas patrimoniales, y el diseño del programa educativo de Patrimonio Cultural como  cátedra integral para  la educación inicial y básica, ofrece  una guía completa de cómo  se debe asumir el tema de la educación ciudadana para  el conocimiento y la preservación del patrimonio de la ciudad.

Por tener la ciudad de Mérida  una sólida  vocación para  el turismo  y siendo su patrimonio cultural uno de sus atractivos, era indispensable en este trabajo un capítulo sobre patrimonio y turismo,  con una interesante propuesta para  la creción  de los llamados “Distritos  Culturales”, suerte de estrategia de negocios turísticos  que  propone el aprovechamiento de los recursos culturales como  atractivo.

La recuperación de Mérida  es posible, como  su patrimonio urbano. El centro histórico  de la ciudad está  impregnado de sensaciones que elevan  el espíritu  porque hay una trama, unas edificaciones y un estilo de alto valor estético. Hay que mirar tras la telaraña que  tejen  los cables, los puestos de mercancías ocupando los espacios públicos, la basura y el deterioro para  captar su mensaje que  clama por su rescate, pero está  allí esperando mejores tiempos.

Este libro es una contribución de Nory Pereira Colls, Delia Y. Bottaro Steiner y Leonardo Chacón Quintero, oportuna y de extraordinario valor para  ese  rescate. Aporta  el conocimiento del patrimonio cultural tangible de Mérida,  lo que  facilitará el camino  para  su recuperación; señala  la estrategia para  avanzar incluso comenzar de una vez si se articulan  los esfuerzos de las instituciones públicas y privadas. Basta un explícito  compromiso de las autoridades locales  para  que  se desplieguen las fuerzas transformadoras de la ciudad para  el rescate de un patrimonio de gran valor cultural, que  sigue haciendo de la ciudad de Mérida  una de las más hermosas de Venezuela.

Ver o descargar el libro completo

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