Por: Dr. Carlos F. Espinosa Jiménez
INTRODUCCIÓN

El  saneamiento  en  la  era  moderna  tiene  un  hito  muy  importante  en  el  Informe  de  Edwin Chadwick en 1842 ante el Parlamento Británico titulado “Reporte general sobre las condiciones sanitarias de la población trabajadora de Gran Bretaña”. Edwin Chadwick, Abogado de profesión, Reformador Social y Presidente de la Comisión Legislativa de los Pobres del Parlamento Británico, elaboró este Documento desde 1840 a solicitud del Parlamento Británico y con el apoyo del gremio médico inglés. Chadwick describe en su Reporte las condiciones sanitarias de la clase obrera en los suburbios ingleses como “un miasma ambiental”. Literalmente los desechos sólidos, las aguas servidas y los desechos fisiológicos humanos eran dispuestos en las calles de los suburbios donde habitaba la clase obrera británica en ese momento. El Informe de Chadwick no sólo describe crudamente las condiciones ambientales de los suburbios donde habitaba la clase obrera, sino que plantea acciones concretas para enfrentar esta insalubridad, a saber: dotar las viviendas  de  “agua  segura”,  recolectar  y  evacuar  las  aguas  residuales  de  los  suburbios disponiendo de ellas y recolectar, evacuar y disponer los desechos sólidos fuera del ambiente urbano. Es así como en este Documento Oficial del Parlamento Británico se sientan las bases de la Ingeniería de Salud Pública y la Ingeniería Sanitaria clásicas. El Reporte de Chadwick tuvo mucho impacto en la opinión pública e influyó en la promulgación de la Ley de Salud Pública de 1848 en Inglaterra.

El saneamiento en Venezuela se inició en el Siglo XX bajo el paradigma de “la solución a la contaminación es su dilución”, el cual fue la estrategia seguida durante la primera mitad del Siglo XX a nivel mundial.  En otras palabras, los ingenieros aspiraban lograr una dilución al menos 1 a 8 en volumen, de los líquidos residuales –crudos o tratados- en el cuerpo receptor. Es, finalmente, en 1995 cuando se promulgan las Normas de Efluentes contenidas en el conocido Decreto 883 en su Capítulo III, de fecha 11-10-1995.

En Venezuela desde 1955 se han utilizado Lagunas de Estabilización como sistemas de tratamiento de efluentes crudos de origen doméstico y municipal. A partir de 1963, el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (MSAS) y el Instituto Nacional de Obras Sanitarias (INOS) incluyeron las Lagunas de Estabilización complementadas con sistemas cloacales en sus actividades de estudios y proyectos para el saneamiento. El MSAS lo hizo con mayor intensidad y desempeño que el INOS, ya que atendía el saneamiento de poblaciones menores en el medio rural  no  disperso  y  periurbano.    Es  así  como  a  partir  de  1963  el  MSAS  incluyó  como complemento a sus actividades de cloacas rurales el diseño, construcción y operación de Plantas de Tratamiento basadas en Lagunas de Estabilización, a través de su Dirección de Malariología y Saneamiento Ambiental (Rengel, 1977).

El Sexto Objetivo de la Agenda 2030 del Desarrollo Sostenible plantea “garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos” (CEPAL, 2016). Alcanzar este objetivo implica el logro de seis (6) metas, a saber:

1.    Para el año 2030 lograr el acceso universal y equitativo al agua potable a un precio asequible para todos.

2.    Para  el  año  2030  lograr  el  acceso  a  servicios  de  saneamiento  e  higiene  adecuados  y equitativos para todos y poner fin a la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de las mujeres y las niñas y las personas en situaciones de vulnerabilidad.

3.    Para el año 2030 mejorar la calidad del agua reduciendo la contaminación, eliminando el vertimiento y minimizando la emisión de productos químicos y materiales peligrosos, reduciendo a la mitad el porcentaje de aguas residuales sin tratar y aumentando considerablemente el reciclado y la reutilización sin riesgos a nivel mundial.

4.    Para el año 2030 aumentar considerablemente el uso eficiente de los recursos hídricos en todos los sectores y asegurar la sostenibilidad de la extracción y el abastecimiento de agua dulce para hacer frente a la escasez de agua y reducir considerablemente el número de personas que sufren falta de agua.

5.    Para el año 2030 implementar la gestión integrada de los recursos hídricos a todos los niveles, incluso mediante la cooperación transfronteriza, según proceda.

6.    Para el año 2020, proteger y restablecer los ecosistemas relacionados con el agua, incluidos los bosques, las montañas, los humedales, los ríos, los acuíferos y los lagos.

La Gestión Integral de Recursos Hídricos (GIRH) tiene su fundamento en cuatro (4) postulados, a saber:

1.    El agua es un recurso finito y como tal debe ser considerado en su Gestión.

2.    La Gestión debe tomar en cuenta a todos los actores involucrados, lo que implica una Gestión participativa.

3.    La mujer juega un papel fundamental en la provisión, el manejo, la protección y el uso racional del recurso y por lo tanto en la Gestión.

4.    El agua tiene un valor económico, lo cual implica que intrínsecamente el agua en su Gestión es un bien social y un bien económico.

La Gestión Integral de Recursos Hídricos (GIRH) es un marco general de actuación y persigue dos objetivos fundamentales:

1.    Garantizar la conservación y el uso sostenible de las aguas, a fin de satisfacer necesidades humanas, ambientales y demanda generada por procesos productivos de un país.

2.    Prevenir y controlar posibles efectos negativos de las aguas sobre la población y sus bienes.

El desafío de la GIRH es la integración del Sistema Natural del agua con el Sistema Socio Económico-Político del hombre.

La Conferencia General de las Naciones Unidas, reunida el 25-11-2015 en la ciudad de Nueva York, EUA, aprobó en su Tercera Comisión, adoptar un nuevo texto basado en la Resolución 68/157 de 2013, en el cual se reconocen el Derecho Humano al Agua Potable y el Derecho Humano al Saneamiento, como dos Derechos Humanos Fundamentales por separado.

El presente Documento tiene como finalidad reconocer y hacer visible el gran esfuerzo realizado por el  Estado Venezolano  -a través  de sus  Instituciones- en  la depuración  de los  efluentes domésticos en el medio rural no disperso del país y en particular en la Zona Panamericana de los Estados Mérida  y Trujillo. Es el primer paso de un arduo trabajo por hacer, a fin rescatar infraestructura sanitaria básica y lograr más salubridad en esta estratégica zona agropecuaria y agroindustrial, para impulsar el desarrollo regional desde adentro. Crear mejores condiciones de vida en el medio rural, permitirá arraigar y empoderar a sus habitantes del medio que le pertenece y en el cual son los actores fundamentales.


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