Por: Dr. Jonás Arturo Montilva Calderón

Segunda parte del Conversatorio Educación 4.0: La Transformación Digital de la Educación Superior.


Durante los últimos 40 años, la humanidad ha tenido un desarrollo que no tiene precedentes en toda su historia. Este desarrollo ha estado marcado por la aceleración tecnológica. Las tecnologías, en especial las de información y comunicación ahora denominadas tecnologías digitales, han sido las causantes de una transformación que ha afectado a todos los sectores de nuestra sociedad. Este desarrollo avanza al ritmo de un tren de alta velocidad con una tendencia marcadamente exponencial.

En Latinoamérica, durante los años 80, 90 y comienzos del nuevo milenio, Venezuela se ubicaba a la cabeza de este tren junto con Brasil, Argentina y Chile. Países como Perú, Ecuador y Bolivia ocupaban los últimos vagones. A partir del 2005, el desarrollo tecnológico venezolano entra en un proceso de desaceleración tecnológica debido a las políticas nefastas de un régimen dedicado a destruir al país. Durante el periodo 2014 al 2018, Venezuela pasó a ocupar el último vagón de este tren.  Ya para comienzos del 2019, Venezuela simplemente estaba desconectada del tren del futuro.  Perdimos este tren.

Ante este triste panorama, cabe preguntarnos ¿qué hacer para engancharnos de nuevo al tren del futuro? Cómo académicos y universitarios tenemos una responsabilidad, una misión que cumplir y un compromiso con nuestra universidad, nuestra ciudad y nuestro país, no podemos permanecer inertes ni indiferentes ante esta situación. Podemos analizar el pasado para aprender, para indagar que nos pasó o simplemente para entretenernos y disfrutar de la historia. Podemos, también, analizar el presente para contribuir a la búsqueda de soluciones a la crisis social y económica que nos afecta a todos. Pero no debemos permanecer ajenos a lo que está ocurriendo en el mundo más desarrollado. Debemos mirar al futuro para poder definir el camino a seguir y contribuir a planificar así la salida al caótico estado en el que este gobierno nos sumergió. Es urgente conectarnos de nuevo al tren del futuro.

En esta segunda parte de este conversatorio, nos vamos a enfocar en los procesos de transformación que se están dado en el mundo universitario para alinear la educación a las exigencias de la sociedad 4.0 y satisfacer, así, las demandas de formación que impone esta nueva generación de ciudadanos digitales, que muy bien caracterizó la Dra. Sandia en la primera parte del conversatorio (Ver: https://blogacademiademerida.org.ve/sociedad-y-ciudadania-digital/)  

Para ello, vamos a iniciar esta presentación con la descripción de dos conceptos fundamentales para definir a la Educación 4.0 como el proceso que facilita el aprendizaje en una sociedad global e interconectada mediante el uso ubicuo de las tecnologías digitales. Estos conceptos son la transformación digital y la aceleración tecnológica. Identificaremos, luego, las principales tecnologías digitales disruptivas, es decir aquellas que están ocasionando cambios profundos en diversos sectores de la sociedad contemporánea, particularmente, en el sector educativo. Veremos, seguidamente, cómo la educación ha evolucionado, en las últimas décadas, en función del progreso de la WWW.  Culminaremos con la caracterización de la Educación 4.0 y los factores que influyen en el éxito de la transformación digital universitaria.

¿Qué es la transformación digital?

Podemos ver a la transformación digital desde dos perspectivas diferentes: como proceso o como producto. Como proceso, la transformación digital es el conjunto de acciones necesarias para aprovechar las oportunidades, funciones y servicios que ofrecen las tecnologías digitales. Ello implica la creación de nuevos modelos de negocio que transforman las organizaciones tradicionales del siglo pasado en organizaciones digitalizadas o automatizadas cuyos procesos operativos y de interacción con sus consumidores o clientes ocurren en la web y no en sus instalaciones físicas. Ejemplos típicos de estas organizaciones son Uber, Amazon, Netflix, Instagram, Airbnb, Coursera, EdX y la Universidad de la Singularidad. Asociados a estos nuevos modelos empresariales surgen nuevos roles y profesiones que no existían en la década pasada. El científico de datos, el especialista SEO, el estratega de medios sociales, el especialista en ciberseguridad, el programador de aplicaciones móviles, el ciberabogado y el ingeniero hospitalario son solo algunas de las profesiones más solicitadas actualmente.

Vista como un producto, la transformación digital es el conjunto de cambios que ocurren en diferentes sectores de la sociedad, en sus organizaciones y en sus individuos como resultado del uso y de la apropiación tecnológica digital. Estos cambios se reflejan en nuevas maneras de llevar a cabo las actividades personales, empresariales y sociales.

En el sector educativo universitario, existen tres factores que obligan a transformar digitalmente a nuestras instituciones de educación superior. Los dos primeros de ellos fueron presentados por la Dra. Beatriz Sandia en la primera parte de este conversatorio y tienen que ver con las demandas que la sociedad 4.0 y el ciudadano digital le imponen a la educación universitaria.

El tercero de estos factores de cambio es la aceleración tecnológica caracterizada por el crecimiento acelerado de las tecnologías digitales. Estas tecnologías se crean, evolucionan y reemplazan a un ritmo sin precedentes, tal como lo muestra la figura 1. Nótese la diferencia entre los años de inicio de las tecnologías digitales y la década actual.

 Figura 1. Aceleración tecnológica digital: El crecimiento exponencial de las tecnologías digitales

Este crecimiento obedece a una ley denominada ley de rendimientos acelerados que establece que “Siempre que una tecnología alcance cierto tipo de barrera [límite], se inventará una nueva para permitirnos cruzar esta barrera” Esta ley se debe al Dr. Raymond Kurzweil, científico, futurista y autor de varios bestsellers sobre Inteligencia Artificial, es Director de Ingeniería en Google y Rector de la Singularity University en Silicon Valley. En el tope de la curva de la aceleración tecnológica se ubica un fenómeno conocido como singularidad que describe el momento en que la inteligencia artificial superará a la inteligencia humana. Kurzweil (2001) describe este fenómeno como sigue:

 “Un análisis de la historia de la tecnología muestra que el cambio tecnológico es exponencial, al contrario de la visión ‘lineal intuitiva’ del sentido común…En el plazo de unas pocas décadas, la inteligencia de las máquinas sobrepasará la inteligencia humana, llevándonos a la singularidad (cambios tecnológicos tan rápidos y profundos que representan una ruptura en la estructura de la historia humana)”

¿Cuáles son esas tecnologías que están transformado el mundo a un ritmo acelerado y que han dado origen a una nueva sociedad? Una clasificación ampliamente conocida es la que da el Instituto Future Today en su reporte anual. En la edición 2019 de este reporte se identifican 19 áreas tecnológicas y se describen 315 modalidades de uso de estas tecnologías que se han convertido en tendencias.  Dentro de las 19 áreas se incluyen las tecnologías asociadas a la educación y al trabajo.

  • Inteligencia Artificial
  • Tecnologías de reconocimiento
  • Seguridad, privacidad y datos
  • Transporte autónomo
  • Robótica avanzada
  • Medios de información, publicación de libros, redes sociales
  • Entretenimiento y deportes en línea (E-Sports)
  • Mercadeo y tecnologías publicitarias
  • Tecnologías agrícolas
  • Clima y geociencia
  • Biotecnologías, edición genómica y biointerfaces
  • Tecnologías de la salud, de la atención   médica digital y del vestido
  • Internet de las Cosas y Domótica
  • Tecnologías del aprendizaje y del trabajo
  • Blockchain, tokens y criptomonedas
  • Tecnologías financieras
  • Ciudades inteligentes
  • Gobierno y política tecnológica
  • Tecnologías del espacio

Otra manera de clasificar estas tecnologías tiene que ver con el propósito que ellas persiguen. En esta dirección, hemos identificado un total de 30 tecnologías de carácter disruptivo, es decir, tecnologías que han introducido cambios significativos importantes en los entornos o ambientes donde ellos se están utilizando. En función del contexto tecnológico en las que ellas se originan y se utilizan, las hemos clasificado en siete categorías: tecnologías para la gestión de infraestructuras de hardware/software; tecnologías para la gestión datos y de valor; tecnologías para la visualización de información; tecnologías inteligentes; tecnologías de comunicación y tecnologías ciber-físicas (Ver figura 2).

Figura 2: Tecnologías digitales disruptivas

De estas treinta tecnologías, al menos doce de ellas tienen ya usos conocidos en ambientes universitarios, tal es el caso de la web 4.0, la nube, las tecnologías móviles 4G/5G, la inteligencia artificial, el internet de las cosas, la cadena de bloques (blockchain), los robots, las aplicaciones inteligentes, la realidad virtual y aumentada, la analítica de datos, big data y los asistentes virtuales.

A estas doce tecnologías debemos agregar otras que son de uso ubicuo o cotidiano en la mayoría de universidades tanto nacionales como internacionales. Me refiero a aquellas que forman parte de las variantes educativas 2.0 y 3.0, a saber:  los ambientes virtuales de aprendizaje, los cursos MOOC (Massive Open Online Courses), las bibliotecas digitales, los recursos educativos abiertos, los libros electrónicos, la auto-edición digital y las redes sociales. La mayoría de estas tecnologías han encontrado usos específicos en diferentes modalidades de aprendizaje, tales como el aprendizaje por proyectos, el aula invertida y el aprendizaje-servicio (Sandia y Montilva, 2020).

La figura 3 identifica la aplicabilidad de estas tecnologías en los cuatro procesos que caracterizan a las instituciones de educación superior: docencia, investigación, extensión y gestión universitaria.

Figura 3. Aplicabilidad de las tecnologías digitales en los procesos universitarios

¿Qué es la educación 4.0?

Para entender que significa el término “educación 4.0 es necesario ver como la educación ha evolucionado en función de los avances de la Internet y, concretamente, de la WWW. De hecho, el neologismo x.0 que asociamos al término “educación” tiene ver con la evolución de la Web y sus cuatro versiones: 1.0, 2.0, 3.0 y 4.0.

La Educación 1.0 nace asociada al uso del PC y de la Web en su primera versión 1.0. Esta variante o modalidad educativa obedece a las demandas que impuso la sociedad industrial de mediados del siglo pasado. El principal objetivo de esta modalidad educativa es la formación de empleados. Su énfasis es en la enseñanza. Asume que el alumno es un ser pasivo, consumidor de conocimientos; mientras que el profesor es la parte activa del proceso enseñanza-aprendizaje.

Pase a que se usa el PC y la Web como medios de apoyo a los procesos educativos, la Educación 1.0 sigue estando basada en el modelo educativo prusiano, el cual tuvo su origen en Prusia a finales del siglo XVIII, cuando Federico I crea un sistema rígido y altamente disciplinado para formar soldados obedientes, que fuesen capaces de recibir y ejecutar órdenes sin razonar. La disciplina, la obediencia, el horario rígido, el pupitre, el profesor que explica y todo conoce, el alumno que solo escucha y que está sentado allí para aprender y obedecer, las tareas para la casa, el examen y otros elementos, que hoy están en desuso, se inspiraron en dicho modelo militar.

A finales del siglo pasado, emerge una nueva modalidad educativa conocida como Educación 2.0. Esta modalidad busca satisfacer los requisitos de la Sociedad de la Información, caracterizada por un creciente sector económico basado en la prestación de servicios y por un sector industrial altamente tecnificado. El alumno es considerado un producto de un proceso de formación de empleados capaces de gestionar información y tomar decisiones. La Web 2.0, el correo electrónico, las videoconferencias y el E-Learning o aprendizaje en línea constituyen los elementos distintivos de la educación 2.0.

Avanzamos, así, a la Educación 3.0 cuyos requisitos los impone la sociedad del conocimiento. Es un modelo educativo que promueve relaciones multidireccionales, entre alumnos y profesores, a través de las redes sociales y los teléfonos inteligentes.  El alumno es un ente activo y productor de conocimientos. La clase es un ambiente interactivo y se lleva a cabo bajo la modalidad semi-presencial, en la que se combinan actividades presenciales con actividades en línea o a distancia. El énfasis es en el proceso de aprendizaje. El profesor se convierte en el guía o tutor del proceso de aprendizaje. La Educación 3.0 emplea un número creciente de modelos de aprendizaje, que transforman radicalmente los procesos educativos tradicionales. El aula invertida, el B-Learning, el M-Learning, el aprendizaje por proyectos y el aprendizaje-servicio son solo algunos de estos modelos que han sido suficientemente probados en diversas universidades del mundo digital y que apenas comenzamos a conocer en nuestras universidades nacionales.

Pasemos ahora a la Educación 4.0, un modelo educativo hacia el cual están apuntando la mayoría de las instituciones universitarias de la sociedad digital. Su ambiente está basado en el uso intensivo de tecnologías inteligentes y redes sociales que facilitan la interacción a distancia y la interoperabilidad, es decir, la capacidad que tiene un grupo de personas geográficamente distribuidas para ejecutar tareas de manera conjunta y simultánea. Los estudiantes pueden, por lo tanto, realizar sus actividades de aprendizaje en cualquier parte del mundo y a cualquier hora. El alumno aquí es un innovador capaz de emprender y transformar sus ideas en soluciones o emprendimientos.  Sabe que su formación universitaria no culmina con la obtención de un título, sino que es un proceso continuo, un proceso para toda la vida. Este modelo educativo promueve, por lo tanto, el auto-aprendizaje, el aprendizaje continuo o permanente y la apropiación tecnológica.

En resumen, podemos decir que la Educación 4.0 es un modelo educativo que posee las siguientes propiedades:

  • Es transdisciplinario, atraviesa las paredes o muros que separan las facultades y sus áreas de conocimiento.
  • El aprendizaje es personalizado. El estudiante, con el apoyo de tutores, decide y diseña su propio programa de estudios en función de sus necesidades.
  • El aprendizaje no tiene límites de edad, espacio o tiempo.
  • La tutoría es personalizada y se lleva a cabo de manera presencial o a distancia.
  • Se hace un uso intensivo de las tecnologías digitales
  • La ontología, el pensamiento sistémico, el pensamiento computacional y el pensamiento de diseño constituyen estrategias fundamentales para lograr el aprendizaje rápido y efectivo de las tecnologías digitales.
  • Se evalúa al estudiante en función de su capacidad para aprender, para hacer, para interactuar, para resolver problemas y no en función de la capacidad para recordar o memorizar.
  • Los programas de estudio de las carreras son flexibles, dinámicos y personalizados. Sus contenidos varían en función de la evolución de sus disciplinas.
  • Está orientado a la práctica, a la innovación, al emprendimiento y a la resolución de problemas.

Implantar un modelo educativo como el de la Educación 4.0 no es tarea fácil, menos aún, en nuestras instituciones que, al igual que el país, se quedaron ancladas al último vagón del tren del futuro.

Existen, sin embargo, varios factores críticos de éxito que no podemos obviar en cualquier iniciativa de transformación digital universitaria. Ellos son los siguientes:

  1. El reconocimiento de que la transformación digital es un problema gerencial más que tecnológico. Le atañe, por lo tanto, a las autoridades universitarias; pero, debe involucrarnos a todos.
  2. El conocimiento de los fundamentos de las tecnologías, de sus usos y de sus capacidades es indispensable.
  3. La disposición y preparación para el cambio debe ser una constante.
  4. El conocimiento de los requisitos que impone la sociedad digital y sus nuevas generaciones de ciudadanos no pueden obviarse.
  5. Se requiere el diseño e implantación de nuevos modelos organizacionales y operativos. Transformar digitalmente las universidades requiere cambiar sus anacrónicas estructuras jerárquicas de múltiples niveles de decisión; así como, la adecuación y simplificación del marco legal actual.

Jonás A. Montilva C. Miembro Correspondiente Estadal de la Academia de Mérida

jmontilva@gmail.com

Referencias bibliográficas

Future Today Institute (2019). 2019 Tech Trends Report: Emerging science and technology trends that will influence business, government, education, media and society in the coming year. 12th Annual Edition.

Kurzweil, R. (2001). The Law of Accelerating Returns. KurzweilAI.net. March 7. Recuperado de: http://www.kurzweilai.net/meme/frame.html?main=%2Farticles%2Fart0134.html

Sandia, B. y Montilva, J. (2020). Tecnologías Digitales en el Aprendizaje-Servicio para la Formación Ciudadana del Nuevo Milenio. RIED Revista Iberoamericana de Educación a Distancia. Vol. 23, Núm. 1


Este artículo es parte de una serie de conversatorios realizados en la Academia de Mérida relacionados con el tema de Educación y Tecnologías Digitales.

Conversatorio 2018: Educación y Tecnologíaretos en la era digital

Conversatorio 2019: Educación 4.0 – La Transformación Digital en la Educación Superior

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