Por: Dr. Carlos Guillermo Cárdenas

El entusiasmo por MIRADAS MULTIPLES era inocultable. El sábado 16 de marzo a temprana hora recibí el recordatorio de la reunión para el lunes 18 en la sede del Doctorado de Ciencias Humanas de la Facultad de Humanidades y Educación. El correo se repitió minutos más tarde.  La misma mañana se agravaba su salud. El corto trayecto a la clínica fue suficiente para que los signos vitales de aquel cuerpo con vida desaparecieran. Las maniobras de reanimación fueron insuficientes. Ahora el cuerpo de Carlos Eduardo  yace inerte para la última morada.

Su inquieta personalidad, sus ojos vivarachos, su mirada penetrante, su nariz aguileña, su ligero hablar, su lento caminado con joroba prematura quedaran grabados en nuestros recuerdos.

Personaje singular de la vida emeritense. Con abolengo tradicional, sus abuelos fueron descendientes de familias arraigadas a la ciudad hace siglo y medio. Gonzalo Febres Cordero Gabaldón, el abuelo paterno de vínculos sanguíneos con hombres de letras y academia. Y su padre, el doctor Carlos Febres Pobeda, egregia figura del mundo merideño del pasado siglo.

La rebeldía expresada en la militancia de la izquierda cristiana la mostró desde muy adolescente. Los panfletos y la carta en las iglesias de la ciudad constituyeron el quiebre de la línea político ideológica de una familia socialcristiana, fundadora en la región.

Con esa inquietud y rebeldía tocó las puertas del claustro de la Universidad Central de Venezuela para estudiar Sociología. El vínculo con los movimientos sindicales fue el lógico siguiente paso para un hombre que mostraba sensibilidad por lo humano. Docente universitario durante varias décadas, el retorno a su tierra natal lo vinculó nuevamente con lo social y lo humano.

Marxista de convicción, desafió el statu quo de una ciudad con tradición cristiana y conventual. Convocó a sus pares en el mundo sociológico para crear las bases de escenarios de discusión. Pero también invitó a quienes en posiciones disimiles, no compartíamos el pensamiento marxista. Así nació Miradas Múltiples: “Sin crítica la vida humana se marchita”. Carlos Eduardo convocó con la rigurosidad franciscana los lunes para el  estudio y análisis  de temas del pensamiento y la razón. Para quienes no profesamos las ciencias humanísticas, la experiencia fue aleccionadora. Los académicos del mundo universitario duchos en las ciencias sociales y humanísticas le concedieron al grupo una proyección que está en plena efervescencia. El legado de Carlos Eduardo quedará para continuarlo con mayor ahínco y pasión. Abriendo espacios de discusión y disenso. Abriendo rutas y caminos en un mundo convulso y desafiante.

Mi abrazo entrañable y fraterno para Giovanna, para  sus hijos Gonzalo Enrique, Miriam y María Alejandra y sus hermanos Gonzalo y Judith. Para todos ustedes, la expresión más sentida de solidaridad en esta hora de dolor por la partida de Carlos Eduardo.

Dr. Carlos Guillermo Cárdenas D.


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